Pertenecemos a la industria del buen vivir, y aspiramos a ser un referente competitivo en el mundo del vino. Nuestros vinos se distinguen por su calidad consistente, por despertar emociones y por ofrecer siempre una experiencia superior a nuestros consumidores.
Una leyenda convertida en legado
Nuestra historia se remonta a 1875, en Villa Hasparren, un pequeño pueblo de los Pirineos donde la leyenda decía que, desde la torre más alta del castillo más antiguo, podía divisarse el Nuevo Mundo. Quien lograra verlo, encontraría fortuna y paz.
Ese sueño se transformó en realidad en 1927, cuando la familia Etcheverry fundó Bodegas Castillo Viejo. Más de 90 años de esfuerzo, pasión y dedicación han construido un legado que hoy continúa con la tercera y cuarta generación de la familia.
Nuestro objetivo actual como bodega es alcanzar la máxima competitividad a través de un esfuerzo colectivo, siempre orientado al consumidor.
Cada vino busca expresar una calidad consistente, capaz de responder a los gustos de distintos segmentos y de sostener la confianza de clientes y consumidores en todos los niveles de precio.
Aspiramos a que cada botella sea una experiencia superior, que trascienda el placer sensorial y se convierta en emoción, inspiración y recuerdos memorables.
Castillo Viejo es una bodega familiar que combina tradición y vanguardia, integrada plenamente a su entorno. Elaboramos vinos finos a partir de terroirs únicos y privilegiados.
Nuestros vinos reflejan la vitivinicultura moderna del Uruguay: auténticos, creativos y diversos.
Diversidad de terroirs, riqueza de estilos
Las uvas provienen de diferentes regiones de Uruguay, donde suelos y microclimas contrastantes —arenosos, calcáreos, arcillosos, franco-arcillosos y graníticos— imprimen personalidad a cada vino. Taninos elegantes, frutas vibrantes o colores intensos: cada terroir aporta su carácter, y juntos nos permiten elaborar vinos reconocidos en los mercados más exigentes.
Nuestra bodega trabaja exclusivamente con viñedos seleccionados, en estrecha colaboración con cada productor. Juntos definimos el manejo del viñedo para alcanzar la mejor calidad, asegurando concentración, sanidad, el rendimiento exacto y la gestión responsable de la calidad ambiental, todo orientado a lograr el vino que buscamos.
La vendimia se realiza de forma manual, con operarios especializados que seleccionan cuidadosamente cada racimo, garantizando que solo llegue a la bodega la uva en su mejor estado.